Análisis de Entorno y Evaluación de Riesgo en el contexto político, social, económico de Latinoamérica.

@APIntegra

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Cuando el mercado es el mundo.


08 de Diciembre 2010
Aura Marina Palermo
Analisis de Entorno
@APIntegra

Por internacionalización se entiende todo aquel conjunto de operaciones que facilitan el establecimiento de vínculos más o menos estables entre la empresa y los mercados internacionales, a lo largo de un proceso de creciente implicación y proyección internacional (Welch y Loustarinen, 1988; Root, 1994; Rialp, 1999). Los diferentes enfoque teóricos que intentan explicar el proceso de internacionalización de las empresas se desarrollan bajo diferentes perspectivas:

-Perspectiva económica: Se engloban todas aquellas teorías que describen el proceso de internacionalización desde una perspectiva puramente basada en los costes y en las ventajas económicas de la internacionalización.

-Perspectiva de proceso: Considera la internacionalización de la empresa, como un proceso de compromiso incremental de aprendizaje, basado en la acumulación de conocimientos y en el incremento de recursos comprometidos en los mercados exteriores.


-Teoría de Redes: Desarrollan las nuevas ideas que centran al proceso de internacionalización como un desarrollo lógico de las redes interorganizativas y sociales de las empresas.

- Born Global: Nueva perspectiva emergente, la cual explica el fenómeno en las empresas de reciente creación que siguen un enfoque global desde sus inicios o que se internacionalizan en los dos primeros años de vida.

La ruta seguida por las empresas en este proceso no es igual para todas; cada empresa se caracteriza por problemáticas que presentan características específicas y responden a exigencias particulares. Sin embargo, las empresas tienden a seguir una trayectoria común, que empieza con la decisión de vender sus productos en otro país y llega a la empresa totalmente globalizada (geocéntrica).

En una publicación de Cuadernos Latinoamericanos de Administración de la Universidad de la Salle (2008), titulada “Los procesos de internacionalización de la empresa: causas y estrategias que lo promueven” Javier Francisco Rueda Galvis, explica el proceso de internacionalización se desarrolla en diferentes fases las cuales se pueden generalizar en cuatro etapas o pasos en las que el grado de compromiso de la empresa crecerá conforme se incrementa su conocimiento de los mercados exteriores y su nivel de experiencia internacional. El orden de estas fases o etapas varían de acuerdo a las condiciones e intenciones de mecado de cada empresa.

Primera Fase: Buscar un país de destino en el cual una necesidad del mercado pueda ser satisfecha con un producto que se fabrica y comercializar por parte de la compañía en el entorno local. Esto implica que la demanda del producto debe ser atractiva en términos de nuevos ingresos para la compañía y/o la de fortalecimiento en el mercado. Esta circunstancia puede estar ligada al hecho de que la compañía posee una capacidad instalada superior a la demandada solicitada en el mercado local, y con el ánimo de poder alcanzar mayores niveles de competitividad intenta aplicar modelos de economía de escala buscando nuevos horizontes comerciales. De igual forma, una motivación de internacionalización puede estar asociada al hecho de que en el mercado local la venta de productos se ha estancado o la demanda se ha saturado, por lo cual el producto ya existente puede ser aprovechado mediante su comercialización en otros entornos de similares condiciones de consumo aun no explorados.

Segunda Fase: Se asocia mucho con el proceso de internacionalización, las oportunidades de negocios dadas por alguna condición especial en el mercado foráneo (impuestos, aranceles, incentivos, etc.), pero en el cual los productos fabricados actualmente por la compañía para su mercado local no logran satisfacen las necesidades de los entornos de demanda en el país extranjero. Es aquí cuando la compañía toma la decisión de rediseñar o ajustar alguna línea de sus productos, para poder suplir las exigencias de los nuevos clientes en el exterior. Por lo general, los procesos de abastecimiento de las materias primas y de fabricación de las nuevas líneas de producto siguen siendo realizados de manera local, y se envía al exterior como productos terminados para su distribución y consecuente comercialización.

Tercera Fase: Se puede dar la situación de que la compañía al observar los comportamientos crecientes de la demanda externa y los beneficios que esta le puede representar y generar, tome la decisión de comprar o construir instalaciones propias dentro de las fronteras del país extranjero para desarrollar sus procesos fabriles. Esta decisión puede estar asociada al hecho de que al contar con nuevas instalaciones en el exterior, se logren disminuir sus costos de fabricación tales como pueden ser los costos de la mano de obra necesaria, o también bajo la premisa de poder aprovechar alguna de las ventajas comparativas que ofrece el nuevo entorno extranjero, que puede ser representada en términos de ubicación, materias primas o una mano de obra mas calificada (Porter. 1991).

Cuarta Fase: Otra fase que puede desarrollar una organización dentro de sus procesos de internacionalización, puede ser la asociada al hecho de querer eliminar algunos o todos sus proceso fabriles en el contexto local, para luego ser trasladados (parcial o totalmente) hacia el un nuevo destino extranjero, y allí empezar a fabricar nuevamente sus líneas de productos, abasteciendo tanto el nuevo mercado foráneo como el antiguo mercado local (este último a través de importaciones).

La toma de este tipo de decisiones suele ser común cuando existen beneficios altamente significativos con relación a la disminución de costos y/o gastos en comparación al medio local, lo cual suele estar asociado a la firma de acuerdos comerciales entre naciones, que como en la etapa tres representan ventajas comparativas para la empresa. En algunos casos, una razón adicional para el traslado de instalaciones y procesos, puede estar asociado a las condiciones del país local, que por situaciones económicas o políticas no representan estabilidad ni rentabilidad a las condiciones propuestas por los inversionistas de la compañía.

Diversos estudios han demostrado ya la relación directa entre la internacionalización y el aumento de la rentabilidad de las PYME. La internacionalización proactiva refuerza el crecimiento, aumenta la competitividad y apoya la viabilidad a largo plazo de la empresa.

A pesar de sus ventajas, salir al extranjero es aún un gran paso para la mayor parte de las pequeñas empresas. No cuentan con los recursos ni los contactos que podrían poner a su alcance la existencia de oportunidades de negocio, de posibles socios, prácticas comerciales en mercados extranjeros. Además, la inversión financiera necesaria para lanzarse al terreno internacional puede ser una barrera significativa para muchas PYME. Asimismo, el carácter dinámico de los obstáculos significa que las dificultades irán aumentando a medida que lo haya el grado de internacionalización de la empresa.

Este tipo de esfuerzos suelen ser altamente recompensados especialmente cuando las organizaciones se focalizan primero en la búsqueda de información y conocimientos previos de las necesidades y expectativas de los compradores en los nuevos mercados meta. Benjamín Franklin afirmó: "Invertir en conocimientos produce siempre los mejores intereses", lo cual interpretado desde el campo de lo empresarial se podría traducir al hecho de que son las investigación e inteligencia de mercados, las mejores inversiones que se puede realizar por parte de una compañía, ya que la información es la materia prima de las ideas y de los negocios, y la única herramienta que ayuda a definir claramente cuales metas son alcanzables al momento de diseñar procesos de internacionalización.(Rueda Galvis).





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